Este verano se han dado numerosos casos de piscinas que han tenido que cerrar al hallarse restos fecales en sus aguas. Al parecer, todo forma parte de un reto que se ha hecho viral en España y que consiste en defecar en las piscinas públicas.

El último caso ha ocurrido en el municipio gaditano de Castellar de la Frontera, donde las autoridades se vieron obligadas a evacuar y cerrar la piscina municipal tras encontrar heces humanas en el vaso principal.

Ante el peligro que supone esto para los bañistas, los responsables de la piscina municipal decidieron evacuar el recinto y proceder a la cloración.

El Ayuntamiento puso a disposición de los afectados el libro de reclamaciones y le indicó que podrían acceder otro día a la piscina a modo de compensación, según recoge 'ABC'.

La piscina ya ha sido reabierta tras comprobarse que los niveles de cloro y PH tenían parámetros normales y después de saberse que el agua ya no está contaminada.

Desde el Ayuntamiento han condenado la falta de civismo de quienes cometieron estos "vergonzosos actos".