Es una fortaleza militar del siglo XlV construida para defender el territorio. Un castillo medieval, declarado Bien de Interés Cultural, que ocupa 6.000 metros en el centro de Montemayor, en Córdoba.

Su dueña solicitó dispensa a la Junta para no tener que abrir las puertas de su vivienda habitual. La Junta se lo dio en 2010, pero ahora los vecinos reclaman que hay trampa.

El ayuntamiento ha recurrido el expediente para intentar que el público pueda visitar el monumento algún día y aprovechar el tirón turístico.

La familia asegura que el caso está cerrado, que la construcción fue adaptada como vivienda moderna, que pagan los gastos de mantenimiento y que no reciben más ayuda que la exención del pago del IBI.

Lo cierto es que es el único Bien de Interés cultural en Córdoba que no se puede visitar. Un castillo sin princesas ni caballeros, pero con muchos ciudadanos a los que les gustaría disfrutar el patrimonio cultural.