Uno de cada cinco jóvenes es adicto al juego en nuestro país, y cada vez lo tienen más fácil para jugar ya que las casas de apuestas se han duplicado. Ya hay 3.000, la mayoría de ellas se encuentran en barrios humildes.

Lo más preocupante de todo es que muchas casas de apuestas están ubicadas al lado de los centros escolares. Solo cinco comunidades autónomas están luchando por evitarlo, exigiendo que haya una distancia mínima entre el salón de juegos y el instituto.

Según los datos oficiales, los jóvenes adictos al juego en tratamiento se ha cuadruplicado en los últimos años.

En los locales dedicados al juego no sólo se suele perder dinero, también denuncian asociaciones que se puede robar el futuro de la juventud. Por eso en Madrid, por ejemplo, se quiere obligar a estos locales a instalar garitas a la entrada para impedir el acceso a menores.