'CARTA DE UN VETERINARIO A UN ASESINO'

La carta viral de un veterinario a quienes ponen trampas mortales para perros en parques

La carta relata la historia de un niño de 10 años que lloraba desconsolado al salir de una clínica porque su perro había comido carne con clavos mientras él mismo le paseaba. "No conoces a ese perro al que has matado, quizás era el más bueno del mundo o ayudaba a sus amos a seguir viviendo", dice la misiva.

Salchichas con clavos en su interior

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La asociación animalista 'Salvando Vidas' ha compartido a través de su cuenta de Facebook una emotiva carta escrita por un veterinario dirigida a aquellas personas que ponen trampas en los parques caninos para acabar con la vida de los animales.

La misiva, titulada 'Carta de un veterinario a un asesino' relata la triste historia de un niño de 10 años que "lloraba sin cesar y salía de la clínica totalmente destrozado porque su perra había ingerido carne con clavos en el parque mientras él mismo la paseaba".

En la carta, el veterinario explica que el perro tendrá que ser operado de urgencia y que no se sabe si sobrevivirá porque los clavos le habían perforado el intestino. Por ello, cuenta que cuando se realizan actos de este tipo, no se mata a un perro, sino que se mata a un niño que quiere al can como a un hermano y a toda la familia que tiene detrás o a sus conocidos, que ven cómo sufren.

"No conoces a ese perro al que has matado, quizá era el más bueno del mundo, igual nunca hizo daño a nadie o ayudaba a sus amos a seguir viviendo", cuenta la carta en la que culpa a estas personas de arrebatar a las familias a un ser muy querido.

Aquí puedes leer la carta completa

"Hoy he tenido que ver cómo un niño de 10 años lloraba sin cesar y salía de la clínica totalmente destrozado porque su perra había ingerido carne con clavos en el parque, mientras él mismo la paseaba. Hoy la operan de urgencias y no sabemos si sobrevivirá, lamentablemente los clavos han perforado el intestino.

A todos aquellos que odian tanto a los perros como para hacer algo así, y están acostumbrados a estos actos infames: no matas a un perro, matas a ese niño que lo quiere como a un hermano, matas a toda la familia que tiene detrás, a sus conocidos que ven cómo sufren, y a los veterinarios que no han podido hacer nada para salvarlo.

No conoces a ese perro al que has matado, quizá era el más bueno del mundo, igual nunca hizo daño a nadie o ayudaba a sus amos a seguir viviendo; no conoces a ese niño ni la vida de mierda que ha tenido, ni las dificultades por las que esta pasando esa madre soltera que lo está criando sola. Ese perro era su único apoyo. No los conoces de nada y les has destrozado la vida a todos. Tú que tanto odias a los animales, y te crees mejor que ellos, una vez más demuestras lo miserable que puede ser un ser humano, hasta donde alcanza el odio y la locura.

Tú, que envenenas a los perros. No eres una persona, eres un monstruo, y ni siquiera puedo desearte un castigo y que pagues por lo que has hecho, porque tú ya estás "muerto en vida".

La asociación animalista 'Salvando Vidas' ha compartido a través de su cuenta de Facebook una emotiva carta escrita por un veterinario dirigida a aquellas personas que ponen trampas en los parques caninos para acabar con la vida de los animales.

La misiva, titulada 'Carta de un veterinario a un asesino' relata la triste historia de un niño de 10 años que "lloraba sin cesar y salía de la clínica totalmente destrozado porque su perra había ingerido carne con clavos en el parque mientras él mismo la paseaba".

En la carta, el veterinario explica que el perro tendrá que ser operado de urgencia y que no se sabe si sobrevivirá porque los clavos le habían perforado el intestino. Por ello, cuenta que cuando se realizan actos de este tipo, no se mata a un perro, sino que se mata a un niño que quiere al can como a un hermano y a toda la familia que tiene detrás o a sus conocidos, que ven cómo sufren.

"No conoces a ese perro al que has matado, quizá era el más bueno del mundo, igual nunca hizo daño a nadie o ayudaba a sus amos a seguir viviendo", cuenta la carta en la que culpa a estas personas de arrebatar a las familias a un ser muy querido.

Aquí puedes leer la carta completa

"Hoy he tenido que ver cómo un niño de 10 años lloraba sin cesar y salía de la clínica totalmente destrozado porque su perra había ingerido carne con clavos en el parque, mientras él mismo la paseaba. Hoy la operan de urgencias y no sabemos si sobrevivirá, lamentablemente los clavos han perforado el intestino.

A todos aquellos que odian tanto a los perros como para hacer algo así, y están acostumbrados a estos actos infames: no matas a un perro, matas a ese niño que lo quiere como a un hermano, matas a toda la familia que tiene detrás, a sus conocidos que ven cómo sufren, y a los veterinarios que no han podido hacer nada para salvarlo.

No conoces a ese perro al que has matado, quizá era el más bueno del mundo, igual nunca hizo daño a nadie o ayudaba a sus amos a seguir viviendo; no conoces a ese niño ni la vida de mierda que ha tenido, ni las dificultades por las que esta pasando esa madre soltera que lo está criando sola. Ese perro era su único apoyo. No los conoces de nada y les has destrozado la vida a todos. Tú que tanto odias a los animales, y te crees mejor que ellos, una vez más demuestras lo miserable que puede ser un ser humano, hasta donde alcanza el odio y la locura.

Tú, que envenenas a los perros. No eres una persona, eres un monstruo, y ni siquiera puedo desearte un castigo y que pagues por lo que has hecho, porque tú ya estás "muerto en vida".

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