Publicidad

Santiago de Compostela

Los bomberos de Santiago de Compostela rescatan a dos jóvenes del toldo de un restaurante

Se celebraba una reunión, de madrugada y con más personas de las permitidas, en una casa de Santiago de Compostela. Los vecinos llamaron a la policía para quejarse por el ruido. Al parecer, las dos jóvenes salieron de la casa y no pudieron bajar desde un toldo de un restaurante. Los bomberos acudieron en su ayuda.

La altura entre el toldo del restaurante y el suelo no era excesiva, pero sí suficiente para que las dos jóvenes no pudieran bajar por sus medios. Al parecer, intentaban salir del interior de la casa sin ser vistas al estar en el interior, con más personas de las permitidas por estar en situación de pandemia por coronavirus, y de madrugada. La Policía Local tuvo que llamar a los bomberos de Santiago de Compostela para auxiliarlas.

Minutos antes, los vecinos de la zona habían alertado a la Policía Local de Santiago debido al ruido que se escuchaba en uno de los pisos del barrio.

En Galicia, en estos momentos, las reuniones de personas no convivientes están prohibidas entre la 1 y las 6 de la madrugada, tanto en domicilios como en espacios públicos. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia avaló esta decisión de la Xunta de Galicia por considerarla proporcionada y necesaria para el control de la pandemia de coronavirus. Fuera de ese horario, las reuniones de no convivientes pueden celebrarse con un máximo de 6 personas en interiores y 10 en el exterior.

El rescate de estas dos jóvenes se produjo en torno a la 1:20 de la madrugada, momento en el que la Policía Local, según apuntan algunas informaciones, llamó a la vivienda sin respuesta y sin que nadie les abriese la puerta.

Deben pagar la factura

Por ello, a falta de confirmar cuánta gente había en su interior, se determinará si se trataba de una reunión permitida o no, y si procede interponer algún tipo de sanción por incumplimiento de las medidas de restricción ante la pandemia de coronavirus. Por lo de pronto, las dos jóvenes tendrán que hacerse cargo de la factura de los bomberos al haber tenido que desplazar a una dotación hasta este punto para ayudarles a bajar del toldo.

Algunas fuentes apuntan a que con las chicas, en el momento de los hechos, se encontraban otras tres personas, que al ver a la policía se metieron en el piso y cerraron la puerta, dejándolas fuera sobre el toldo del restaurante.

La policía continúa investigando los hechos y tratando de identificar a todas la personas que se encontraban en el interior de la vivienda. Serán denunciados por los ruidos y las molestias causadas y, según concluya la investigación, por incumplir las normas sanitarias si fuera el caso.

Publicidad