Todos los veranos hay plagas que perturban el descanso de los bañistas: el pasado año fue la aparición de la carabela portuguesa la que alertó a los veraneantes e instauró el pánico en multitud de playas con sus picaduras. Este año, a falta de carabela portuguesa y grandes plagas de medusas, ya hay una nueva plaga: las bacterias fecales.

Fue al principio del verano cuando llegó esta nueva plaga a varias playas valencianas. La Malvarrosa y la playa de la Devesa tuvieron que cerrar al público por el nivel de bacterias fecales. Se superaron los niveles permitidos de la bacteria Escherichia coli, presente en el intestino, las heces y la orina.

También se vieron afectadas las playas de El Puig, una de Massamagrell, la de la Patacona y Port Saplaya Nor de Alboraya, todas en Valencia.

De las medusas era fácil librarse: estaba la opción de cambiar la playa por la piscina. Sin embargo, no será tan fácil deshacerse de las bacterias fecales, pues también se han hallado excrementos en varias piscinas municipales.

En Catarroja hubo que desalojar el recinto al hallar heces y vómitos en la piscina grande y en la infantil mientras que en Almassera, en cambio, se encontraron piedras y vidrios dentro del agua.

Mientras, el Ayuntamiento de Tavernes Blanques advirtió en sus redes sociales de que identificaría a todos los bañistas y revisaría sus pertenencias para evitar episodios desagradables.