COVID-19

El Ayuntamiento de Sevilla empleó fondos para cuidar a las colonias de gatos durante el confinamiento

El consistorio sevillano llegó a un acuerdo con las entidades animalistas para otorgar credenciales que permitieran a voluntarios alimentar a los felinos.

Gato callejero

Pixabay Gato callejero

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El ayuntamiento de Sevilla garantizó con partidas presupuestarias la alimentación y la atención veterinaria a las colonias de gatos durante el estado de alarma provocado por el COVID-19, debido a las limitaciones que, como cualquier otro ciudadano, tenían los trabajadores de protectoras y entidades animalistas.

Ellos no podían dar alimento a las decenas de gatos ferales, aquellos no han tenido contacto humano desde su nacimiento, y que estaban en grave riesgo de morir de hambre. Por ello, el Área de Parques y Jardines asumió su cuidado, aunque acordó repartir credenciales entre los voluntarios para que pudieran colaborar en esa tarea durante el confinamiento.

La crisis sanitaria derivada de la Covid-19 propició la restricción de movimientos a todos los trabajadores no esenciales y las protectoras de animales no podían llevar a cabo su función. Muchos gatos quedaron en una situación de vulnerabilidad. Llegando incluso a estar en riesgo sus propias vidas, ya que muchos dependían directamente de la ayuda de los animalistas.

Es entonces cuando el Zoosanitario Municipal de Sevilla, en coordinación con Parques y jardines, quedó a cargo del cuidado de los felinos y destinaron partidas para su sustento. El personal visitaba las colonias de gatos al menos tres veces cada semana. Les llevaban pienso seco y húmedo, además de agua, e incluso se encargaban de labores de desparasitación.

Según la Junta de Gobierno de la ciudad de Sevilla, se aprobó una partida de casi 5.000 euros para esta tarea, con la que se realizó una compra extraordinaria de cerca de 2.000 kilos de alimento. Y también se llevaron a cabo visitas aleatorias por parte de los técnicos municipales mediante las cuales, revisaban el estado de salud de los animales para adoptar las medidas que fueran necesarias.

Además, para mejorar la capacidad de abastecimiento y poder llegar al mayor número de felinos posibles, el Ayuntamiento estimó oportuno colaborar con las distintas entidades animalistas, no sólo para intercambiar información relevante y ampliar el censo del Zoosanitario, también para las propias labores de alimentación. De esta manera, repartieron credenciales a voluntarios para permitirles soslayar legalmente el confinamiento y pudieran ayudar en el reparto de alimentos para los gatos de la localidad. Eso sí, las salidas debían de ser programadas y delimitadas a un horario específico, siempre bajo el conocimiento del Zoosanitario Municipal.

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