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Niñas desaparecidas en Tenerife

Así avanza la búsqueda de las niñas desaparecidas en Tenerife tras hallar los objetos del padre, Tomás Gimeno

Los expertos de la Guardia Civil no descartan que Tomás Gimeno usara de lastre los 2 objetos localizados por el buque oceanográfico. La funda nórdica ha sido reconocida por la familia del padre y ha sido enviada al laboratorio para ver si hay restos biológicos.

En resumen

El buque oceanográfico Ángeles Alvariño que rastrea el fondo marino en busca de pistas sobre las niñas desaparecidas en Tenerife seguirá trabajando una semana más después de encontrar una botella de buceo y una funda nórdica que pertenecen a Tomás Gimeno, el padre de Ana y Olivia.

Una semana más

Es la primera pista tras 42 días de búsqueda. Los dos objetos están siendo analizados ahora por expertos de la Guardia Civil. Se analizan en un laboratorio de criminología de la guardia civil en Madrid donde tratan de buscar algún resto de ADN. Una tarea nada fácil teniendo en cuenta que llevan más de 40 días en el fondo del mar y a mucha profundidad.

El trabajo también es intenso en el mar. En esa zona, donde el buque oceanográfico encontró la botella y la funda nórdica enredada ahora los expertos buscan el ancla, el cinturón de plomos y esos petates que las cámaras de seguridad del puerto vieron como Tomás Gimeno, padre de las niñas desaparecidas en Tenerife, metía en su lancha la primera vez que salió a navegar.

El buque oceanográfico tenía previsto marcharse ayer pero va a continuar su trabajo al menos hasta el próximo lunes. 10 días ha tardado en rastrear una superficie de 35 km². Hasta que el robot submarino ha encontrado los 2 objetos.

"Detectaron unos objetos, una funda nórdica y una botella de buceo" ha explicado María Gámez, directora general de la Guardia Civil. Los dos objetos son de Tomás Gimeno y aparecen en el último punto donde se geolocalizó su teléfono móvil.

A 3 millas de la costa y a 1000 metros de profundidad. Identificar la bombona ha sido rápido. Estaba en buen estado y todas tienen un código asociado a su propietario, parecido a la matrícula de un coche.

Tomás Gimeno, padre de las niñas desaparecidas en Tenerife, practicaba la pesca submarina y la guardia civil no descarta que las usara de lastre. La funda nórdica ha sido reconocida por la familia del padre y ha sido enviada al laboratorio para ver si hay restos biológicos.

Cronología de la investigación

El buque oceanográfico viene rastreando la zona desde el pasado domingo. Es una zona delimitada por el geoposicionamiento del móvil del padre de las niñas desaparecidas en Tenerife, Tomás Gimeno, quien se hizo a la mar en 2 ocasiones en la noche del 27 de abril, cuando se le perdió el rastro.

Tomás embarcó solo, sin la compañía de las niñas, y antes cargó desde su vehículo maletas y bolsos, para lo que tuvo que realizar 3 viajes. De regreso de su primera incursión en el mar fue interceptado por la Guardia Civil y propuesto para sanción por saltarse el toque de queda por el coronavirus.

Los agentes no hallaron nada sospechoso en la lancha de Tomás Gimeno, padre de las niñas desaparecidas en Tenerife, puesto que a esas horas la madre de Anna y Olivia aún no había denunciado la desaparición de las pequeñas.

Pasada la medianoche, Tomás volvió a zarpar y horas más tarde la embarcación fue localizada vacía, a la deriva y sin ancla frente al Puertito de Güímar, en Tenerife. Fue entonces cuando comenzó la búsqueda de Anna y Olivia. Las pequeñas llevan 42 días desaparecidas.

Hipótesis del caso

La familia de las niñas desaparecidas en Tenerife ha defendido en todo momento que Anna y Olivia siguen vivas y que el padre, Tomás Gimeno, las habría secuestrado. Joaquín Amils, portavoz de la familia, ha afirmado en varias ocasiones que "no tenemos un indicio de que estén mal, es decir, él aseguro que las iba a cuidar bien. No hay ningún indicio para pensar en el peor de los desenlaces. Lo peor inimaginable ha quedado descartado."

Anna y Olivia seguirían vivas junto al padre en algún lugar. Varias cartas de la madre han ido dirigidas a las niñas y al padre, Tomás Gimeno. El propio Joaquin Amills se ha expresado en varias ocasiones ofreciéndose como interlocutor. "Estoy a tu disposición para establecer ese contacto tan necesario para las niñas, para tus hijas y para ti mismo. Para toda tu familia".

Se trata de una carta dirigida especialmente a Tomás: "Es una carta dirigida especialmente a Tomás para dar ese paso tan necesario y que las niñas regresen. "Por favor Tomás, lee esta carta, tomate tu tiempo porque estoy para ayudarte a que las niñas sean felices contigo y con su madre."

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