El empresario, de origen marroquí y 49 años, apareció muerto cerca de su casa, entre Puerto Banús y Guadalmina, en el barrio de San Pedro de Alcántara. Volvía a casa, de madrugada, en su coche -un Bentley de lujo- cuando dispararon contra él. Al parecer más de 20 veces. Por la mañana todavía se veían los restos de sangre por toda la calle. Todo parece indicar que se trata de un ajuste de cuentas.

La víctima, de nombre Marcos, era propietario de al menos cinco locales de ocio en la zona de Puerto Banús. Bares, restaurantes y discotecas en el centro de la diversión nocturna de Marbella.