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Lleida

Alertan de la pérdida de dos equipos radiactivos de baja actividad en Lleida

Los equipos extraviados, que tienen forma de caja de color naranja, contienen dos fuentes radiactivas. Los expertos recomiendan no abrir o manipular el equipo y avisar de forma inmediata a las autoridades.

En resumen

  • Los equipos tienen un asa metálica en la parte superior y una pantalla de cristal con un teclado numérico

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha alertado del extravío en Lleida de dos equipos de medida de densidad y humedad del terreno que contienen dos fuentes radiactivas de baja actividad y que son propiedad de la empresa Inqua.

Los equipos perdidos tienen cada uno de ellos dos fuentes radiactivas, una de cesio-173 y otra de americio-241/berilio, de categoría cuatro en una escala de uno a cinco establecida por el Organismo Internacional de Energía Atómica, en la que el nivel cinco es el menos peligroso.

La categoría cuatro, a la que pertenecen estos equipos, se denomina 'improbable que sea peligrosa para las personas' porque su radiactividad "no entraña riesgos mientras el equipo se mantenga íntegro y cerrado, puesto que las fuentes radiactivas se encuentran en su interior, protegidas y encapsuladas", según informa el CSN.

Si bien, los equipos sí podrían presentar riesgos en caso de que se abran o se destruya el equipo y se dejen las fuentes sin protección. Por ello, el CSN advierte de que si una persona halla los equipos, "evite su manipulación y avise de forma inmediata a las autoridades, Policía o servicio de urgencias".

El 11 de septiembre de 2019 el CSN comunicó a la Dirección General de Energía, Seguridad Industrial y Seguridad Minera de la Generalitat de la anulación de la autorización de funcionamiento a la instalación radiactiva de Inqua en Lleida. El 8 de octubre esta dirección general de la Generalitat hizo efectiva la anulación, por lo que el 11 de diciembre se llevó a cabo una inspección en la sede de Inqua para presenciar la incautación y transferencia a Enresa de los equipos almacenados en la instalación para su gestión como residuos radiactivos.

Esta inspección detectó que de los diez equipos que constaban almacenados en las actas, solo se encontraban ocho en el interior del búnker y tras dos inspecciones posteriores en diferentes emplazamientos no se localizaron los equipos, por lo que se dieron por perdidos

Los equipos extraviados tienen forma de caja de color naranja y cuentan con un asa metálica en la parte superior, una pantalla de cristal con teclado numérico y un tubo metálico en el que se aloja la fuente radiactiva. Además, tiene una leyenda donde se señaliza que el material es radiactivo.

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