La primera ola de calor del verano está a punto de llegar y los termómetros amenazan con superar los 37º en algunos puntos. En Sevilla se están instalando los toldos que dan sombra cada año a sus calle.

Pero hay profesiones que no entienden de toldos, como es el caso de Rosa, controladora de aparcamiento. "Tu imagínate a las 16.00 horas aquí, se te derrote hasta el asfalto", explica.

En las terrazas o sobre el andamio no hay solución, aunque los albañiles intentan estar bajo la sombra. "Si podemos meternos a la sombra mejor que estar en un tejado pero sino a trabajar", comentan.

En oficinas o trabajos cerrados la temperatura recomendable debe oscinar entre los 17 y 27 grados. Eso si nuestro trabajo es sendentario. Si trabajamos en interior pero utilizando material ligeramente pesado o utilizando, por ejemplo, herramientas debemos estar entre 14 y 25 grados.

Para quien trabaja al aire libre lo fundamental es evitar la exposición directa del sol. Protegiendo con ropa de trabajo todo el cuerpo, incluida la cabeza. Utilizando gafas de sol y crema protectora con asiduidad e, incluso, instando zonas cubiertas que proporcionen sombra a los trabajadores.