Volcán La Palma

Abraham Rodríguez, uno de los palmeros que regresan a casa: "Por lo menos nosotros tenemos una casa que limpiar"

Hablamos con Abraham Rodríguez, uno de los casi mil palmeros que regresan a sus casas casi veinte días después desde que el volcán se apagara, un auténtico regalo de Navidad.

En resumen

Publicidad

"Después de tres meses, por fin, podemos volver a casa y la verdad que ilusión es lo que más hay ahora mismo, contento de volver" confiesa Abraham Rodríguez, uno de los casi mil palmeros que ya están regresando a sus casas después de tres meses de erupción volcánica que les ha mantenido con el alma en vilo. "Yo, la verdad, no creí poder empezar el año en casa porque prácticamente estamos a 1 de enero todavía y no pensé que fuese a ser tan pronto, yo lo echaba para febrero o así".

Aunque la alegría y la tranquilidad por regresar a casa predomine, también es una situación complicada cuando las personas como Abraham piensan en el resto de vecinos, o incluso familiares, que no volverán a abrir la puerta de su casa o de su negocio porque la lava se los ha llevado: "esta situación es insoportable, pero por lo menos dentro de lo malo tampoco es tan malo porque tenemos una puerta que abrir y una casa que limpiar, hay gente que está mucho peor".

Mucho trabajo de limpieza por delante

La situación a la que se enfrentan ahora estos palmeros que regresan a sus hogares tampoco es sencilla porque les queda una larga tarea de limpieza y, en parte, reconstrucción: "en estos días hemos podido entrar, se ha ido limpiando poco a poco aunque todavía queda mucho trabajo, nosotros estimamos de 10 a 15 días de limpieza por lo menos".

Recupera su negocio

Abraham es doblemente afortunado porque, además de regresar a casa, recupera su negocio: "después de todo este tiempo cerrado, recuperamos la actividad principal de la familia, lo cual también es bastante nuevo porque es la actividad económica principal de la familia". Tanto este negocio de la familia como su casa se quedaron a 850 metros de la colada principal de La Laguna, "ahora que el volcán está apagado vemos que es bastante distancia, pero cuando el volcán está activo hasta un kilómetro te parece poco", confiesa Abraham.

Publicidad