El estudio presentado en el Congreso Europeo de Oncología (ESMO) se centra en pacientes en los cuales la enfermedad ya ha dado metástasis, son pacientes para los que no tenemos cura. El objetivo ha sido tratar a estos pacientes con quimioterapia 'clásica', de la que tiene efectos secundarios de los que ya conocemos como la caída de pelo, la que genera cansancio, bajada de defensas. "Nunca hemos sabido aumentar la eficacia, sí paliar los efectos y a tolerarla mejor. Pero ahora, este estudio que combina quimioterapia con inmunoterapia permite por primera vez retrasar el crecimiento del tumor y conseguimos aumentar la supervivencia del paciente", afirma Enrique Grande, jefe de oncología médica del MD Anderson España.

Lo que nos explica Grande es que esta combinación permite no sumar efectos adversos y que en un porcentaje de pacientes se exprese una proteína determinada, relacionada con el sistema inmune del paciente, casos en los que podemos evitar dar la quimioterapia y sólo suministrar una combinación de fármacos.

Proyecto internacional liderado por el oncólogo español, Enrique Grande

La idea inicial del estudio surgió hace cuatro años en el equipo español de tumores genitourinarios. El estudio en 2016 se convirtió en internacional, 35 países y 200 centros liderados por científicos españoles y que se ha desarrollado con más de un cuarto de pacientes reclutados han sido españoles.

Las agencias regulatorias necesitan evaluar bien los datos y tener seguridad absoluta de cómo se toleran estas combinaciones de fármacos. Una vez que la agencia decida que la combinación de terapias son útiles para el paciente se entra en la fase para fijar un precio y que finalmente los pacientes en España se beneficien de este avance. En opinión de Enrique Grandes, estaríamos hablando de un año aproximado de espera para que el resultado esté al alcance de los pacientes.

Con la inmunoterapia se pretende que el propio cuerpo del paciente reaccione contra el tumor, “es una especie de vacuna que estimula las defensas del paciente y en un porcentaje de un 20 o 30% de pacientes conseguimos que la supervivencia se extienda a una media de 5 años, cuando era de un año con la quimioterapia clásica”, afirma Grande.

¿En qué situación está el cáncer de vejiga en España?

El cáncer de vejiga en España es uno de los países con mayor incidencia de este tipo de tumor, junto a Italia y a Egipto. Por tanto, puede ser que haya algún componente en el área mediterránea, "algún componente medioambiental que haga que pueda tener una incidencia más alta", apunta Grande.

El mayor factor de riesgo sigue siendo el tabaco, el alcohol se puede asociar y ciertos hábitos de vida, pero fundamentalmente el tabaco. Tenemos que intentar que la gente deje de fumar.

El cáncer de vejiga, a día de hoy, no tiene cura cuando ya ha dado metástasis. Así que nuestros esfuerzos van enfocados a intentar diagnosticarlo e identificarlo cuando la enfermedad está localizada en la vejiga. Además es relativamente fácil porque una gota de sangre ya tiñe toda la orina y el paciente va enseguida al médico.

Simplemente dejando de fumar, probablemente podríamos eliminar unos dos tercios de cáncer de vejiga. En nuestro país existen entre 6.000 y 9.000 cánceres nuevos al año. La mayoría son localizados y, por tanto con un buen tratamiento local y en algunas veces llegando a la cirugía, estaremos llegando a tiempo.

El nivel de la investigación del cáncer en España

En España parece que tenemos complejos como investigadores y suele parecer que es mejor lo de fuera. La oncología española está a un nivel muy alto dentro de la oncología a nivel mundial, poco tenemos que envidiar a países de nuestro entorno. Lo único que tenemos que envidiar con respecto a Estados Unidos es la inversión y los recursos, pero aun así competimos, tenemos tumores en los que competimos con nuestras investigaciones y avances.