Gusano Angiostrongylus cantonensis

¿Qué es el gusano pulmonar de las ratas detectado en Valencia y que causa meningitis eosinofílica en los humanos?

El gusano pulmonar de las ratas ha sido localizado en dos especies de ratas de la capital valenciana y es la causa más común de la meningitis eosinofílica.

Imagen de archivo de una rata

Imagen de archivo de una rata Pixabay

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Su nombre deja poco espacio a la imaginación y es bastante explícito de a qué nos enfrentamos cuando hablamos del gusano pulmonar de la rata, o técnicamente el gusano Angiostrongylus cantonensis.

Se trata de un parásito que se encuentra en las arterias pulmonares de las ratas y puede ser transmitido al humano. Es la causa más común de la meningitis eosinofílica.

Hasta el pasado mes de diciembre este parásito no había sido detectado en Europa continental pero un estudio liderado por el grupo Parásitos y Salud de la Universidad de Valencia y dirigido por la catedrática María Teresa Galán Puchades, lo ha localizado en dos especies de ratas de la capital valenciana, en la de alcantarilla y en la rata negra.

Hasta la fecha, el nematodo había sido detectado solo a nivel insular en Europa (en ratas de Tenerife y en erizos de Mallorca). Tanto la globalización como el cambio climático están favoreciendo la expansión de este parásito zoonótico de origen asiático", explican los autores.

Los casos de meningitis eosinofílica diagnosticados hasta el momento en Europa son importados de países endémicos. Con este hallazgo, además de tomar las medidas profilácticas idóneas para evitar la infección, Angiostrongylus cantonensis "ha de incluirse en el diagnóstico diferencial en pacientes con síntomas clínicos compatibles con la infección parasitaria, como cefalea intensa, tortícolis, náuseas, vómitos, parestesia o encefalitis eosinofílica, con o sin historial de viajes a otros países endémicos".

María Teresa Galán indica que "en la mayoría de las ocasiones, la infección se resuelve por sí sola, aunque se han documentado casos de muertes" porque hay que añadir que no existe tratamiento específico y hay abierto un gran debate sobre la idoneidad o o de matar a los parásitos alojados en el cerebro.

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