Después de recibir la picadura de una garrapata, los afectados no pueden comer ternera, cerdo o cordero porque corren el peligro de sufrir una peligrosa reacción alérgica con vómitos y problemas respiratorios que podría llegar hasta a ser mortal.

El veterinario Juan José Badiola explica que este problema se dio por primera vez en Australia y, después, en Estados Unidos, llegando ya hasta España, sobre todo en la zona noroeste del país. Por ello, se puede considerar que se trata de un problema emergente.

Según ha especificado el veterinario, en el momento en el que una persona está sensibilizada porque ha sido picada por una garrapata "va a tener dificultades con el consumo de carne de mamíferos" en cualquiera de sus variantes, aunque no de aves.

Además, si una garrapata pica a una persona, el experto recomienda que no se la intente quitar con la mano directamente, sino que separe la cabeza con mucho cuidado con una pinza y la saque por completo. Si no, todos los elementos peligrosos pueden ser inyectados en la persona afectada.