Luca nació de forma prematura en la semana veintiocho de gestación. Pese al miedo inicial, su madre sabe que su mejor medicina es la leche materna.

Los gemelos Eric y Hugo comparten UCI pediátrica. Su alimentación no procede de su madre, sino de donantes.

Una de ellas es Raquel, que reparte la leche materna entre su hija Daniela y otros bebés prematuros que lo necesitan. "Una de las cosas de la que más orgullosa estoy dentro de todo el proceso de la lactancia es de haber podido donar", asegura.

Para ser donantes, las madres deben tener buen estado de salud y unos hábitos de vida saludables. La extracción se realiza en el domicilio, donde se congela y se almacena hasta un máximo de quince días. Para ello, el banco de leche les facilita un kit con el material necesario.

El año pasado se recolectaron más de 11.600 litros de leche que garantizaron la alimentación de más de 3.000 lactantes. Y es que, según la Organización Mundial de la Salud, la leche materna debería ser administrada durante al menos los seis primeros meses de vida.