Las gafas de sol protegen la visión de la luz ultravioleta, además de ser un complemento. Los más pequeños también las necesitan aunque los ópticos recomiendan usarlas a partir de un año de edad, porque "el sistema visual todavía se está desarrollando".

A los diez años el cristalino absorbe seis veces más la luz ultravioleta y la mayor preocupación de los padres es que sus hijos no quieren ponérselas. La gafas para bebés y niños deben ser más flexibles, admite una óptica.

Uno de los criterios a la hora de elegir las gafas de sol para los más pequeños es el color del filtro. No todas las gafas son adecuadas para todas las situaciones. Existen cinco tipos de filtros "el filtro tres es recomendable para el día a día y el filtro cuatro para alta montaña y deportes acuáticos", admiten.

Pero también hay diferentes tonalidades "los colores principales suelen ser marrón, gris o verde". La base de la protección es su material y por eso es importante comprarlas en ópticas y que tengan el certificado 'CE'.