Por primera vez en la historia de la medicina y de la aviación, un dron de la Universidad de Maryland ha hecho entrega de un riñón donado a un grupo de cirujanos que tenían que llevar a cabo un trasplante.

El dron recorrió cerca de cinco kilómetros en solo diez minutos, demostrando así el potencial que tienen las aeronaves no tripuladas, que pueden proporcionar entregas de órganos de manera más rápida y segura y a zonas más inaccesibles.

El exitoso viaje del dron demuestra el potencial que tienen las aeronaves no tripuladas, que pueden proporcionar entregas de órganos

El vuelo fue una colaboración entre médicos de trasplante e investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en Balitmore, expertos en aviación e ingeniería de la misma universidad y colaboradores de la Fundación Living Legacy de Maryland.

"Este importante avance en medicina humana y trasplantes pone en relieve dos componentes claves en nuestra misión: la innovación y la colaboración", aseguran los expertos, que agregan que "la innovación está en el centro de nuestro enfoque en acelerar el ritmo y el alcance de los descubrimientos para que la investigación pueda transformar rápidamente la medicina".

La receptora del riñón, una mujer de 44 años de Baltimore, pasó ocho años en diálisis antes de someterse al trasplante: "Todo esto es increíble. Hace años esto no era algo en lo que uno pensaría", aseguró tras haber sido dada de alta.

Los expertos creen que este tipo de transporte de órganos abre un camino en el uso de aparatos no tripulados con el fin de ampliar el acceso a los órganos donados y mejorar así la calidad de vida de los pacientes.