Ante un atragantamiento, tenemos poco tiempo para reaccionar. La persona tarda entre un minuto o un minuto y medio en quedar inconsciente. Ese sería el tiempo de respuesta para empezar a hacer maniobras mínimas.

Si la víctima permanece menos de cuatro minutos con las vías respiratorias obstruidas, el riesgo de daño cerebral es prácticamente nulo.

Pero, si oscila entre los cuatro y los diez minutos, las posibilidades de sufrir daños aumentan considerablemente, pudiendo llegar a causar la muerte cerebral.

Existen una serie de maniobras internacionales conocidas, pero que muchos no saben cómo llevar a la práctica, la más conocida es la maniobra de Heimlich. También se ha incorporado recientemente en España un nuevo dispositivo anti-atragantamiento: una máscara que funciona a modo de desatascador y que ya se ha implantado en lugares como restaurantes, hoteles o colegios. Ya ha salvado la vida a 27 personas en el mundo, ocho de ellas en España.