Javier Cervera, el doctor que ha conseguido que el pequeño Jesús haya oído por primera vez con dos años gracias a un implante coclear explicar que con la sordera no se va a acabar porque van a seguir naciendo niños sordos. Sin embargo, matiza, si los diagnosticamos nada más nacer se les puede poner un implante coclear antes del año de vida para que puedan desarrollar el lenguaje a la edad cronológica que les corresponde.

Según explica Cervera, después de que se colocar el implante, un equipo de logopedas trabajan con el menor. Ajustan el equipo y lo adaptan a las necesidades de cada paciente, lo que es la base del éxito. De hecho, cuando todo está correctamente adaptado, los pequeños pueden hacer una vida "normal y con muy poca dependencia", con visitas anuales al especialista.

En cuanto a su reacción cuando es testigo de la primera vez que consigue oír un niño, el médico confiesa que "es impresionante". "A veces incluso he tenido ganas de llorar", admite. Sin ir más lejos, hace poco todo su equipo lloró al ver a uno de estos niños tocando el piano con 9 años y sin necesidad de seguir una partitura.