Agujetas

Las agujetas ¿son buenas o malas? aquí van una serie de consejos para hacerles frente

Pocas e incluso ninguna persona podrá presumir de no haber sentido agujetas alguna vez. A continuación te contamos todo lo que has de saber para sobrellevarlas de la mejor manera posible.

Una joven estirando

Una joven estirando Pexels

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Nadie duda de los beneficios que acarrea hacer ejercicio, pero lo cierto es que ponerse en forma es sacrificado y en ciertas ocasiones duele, o es que ¿hay alguien que nunca haya tenido agujetas?

Sobre las agujetas hay infinidad de teorías aunque todo el mundo coincide en que esa sensación de pinchazos en los músculos es muy incómoda. Suelen ser la consecuencia de someter a una carga mayor de la habitual a los músculos y por regla general aparecen en las 24-48 horas posteriores a la práctica de dicha actividad.

¿Por qué aparecen las agujetas? Los expertos explican que cuando forzamos a un músculo a realizar un trabajo para el que no está acostumbrado se produce una sobrecarga de las fibras musculares que provoca microrroturas fibrilares.

Hace unos años la explicación técnica era que aparecían por la precipitación de cristales de ácido láctico como subproducto de la cadena inflamatoria.

Y ¿qué se puede hacer para sobrellevar mejor las dichosas agujetas? El mejor consejo de prevención es realizar un entrenamiento progresivo, empezando por tandas más suaves a las que ir subiendo la intensidad. Entre los remedios más escuchados está el de beber agua con azúcar aunque los expertos indican que no sirve para mucho. Más efectivo es una buena hidratación en el momento del ejercicio físico.

También es fundamental un buen calentamiento y estiramiento antes del ejercicio y tras finalizar es aconsejable aplicar frío local sobre los músculos afectados.

Y sobre todo mucha paciencia con ellas porque por norma general lo que indican es que podrían interpretarse como algo beneficioso ya que representan un signo de aviso del organismo de que una parte de este está sufriendo un proceso inflamatorio reparador tras una lesión por sobrecarga no habitual.

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