Alemania

El viaje del canciller alemán Olaf Scholz a China levanta ampollas

El canciller alemán pide al presidente de China Xi Jinping que utilice su influencia con Rusia para mediar en la guerra de Ucrania.

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Olaf Scholz ha llegado a Pekín dispuesto a tender nuevos puentes con el gigante asiático. El alemán se convierte así en el primer líder del G7 en reunirse con Xi Jinping tras el Congreso del Partido Comunista que le ha otorgado aún más poder.

Pero su visita lejos de generar titulares positivos, está provocando un linchamiento mediático contra el canciller. La Unión Europea y los aliados occidentales ven con temor el acercamiento de Berlín a Pekín en un momento delicado en el que la decisión del gobierno de Xi de cerrar los ojos ante la invasión de Ucrania, genera demasiados recelos.

Se ha acusado a Scholz de mantener la visión mercantilista de Angela Merkel, al priorizar los intereses económicos alemanes sobre la postura geoestratégica común de la Unión Europea, para la que China ya no es solo un socio comercial, sino también un rival. Críticas que el propio Scholz ha tratado de calmar explicando las razones de su visita. “Alemania —que tuvo una dolorosa experiencia de división durante la Guerra Fría, no tiene interés en ver nuevos bloques emerger en el mundo” haciendo referencia a la necesidad de seguir hablando con China para evitar que se aleje de la ONU.

“Mientras China cambia, la forma en la que tratamos con China debe cambiar también. No queremos desacoplarnos de China, pero no podemos ser excesivamente dependientes” ha asegurado

Sobre todo teniendo en cuenta que China es el principal socio comercial de Alemania, su mayor fuente de importaciones y su segundo mercado de exportación después de Estados Unidos. Y la comitiva que lo acompaña no deja lugar a dudas: una docena de consejeros delegados de las mayores grandes empresas del país. Otro gesto importante es la ausencia de entrevistas con activistas y opositores chinos. La explicación oficial es la falta de tiempo. Sholz ni siquiera dormirá en Pekín a causa de las restricciones por la política de Covid 0 en el país.

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