La actual ministra de Defensa, Ursula Von der Leyen, ha acompañado a la canciller en todos sus gobiernos y ha estado en las quinielas para sucederla. "Röschen", como la conocen sus amigos, parece hecha para el cargo.

Nació en Bruselas. Es hija de un político y alto funcionario de la Comisión. Habla inglés y un perfecto francés. Su pasado fue lo que convenció a Macron. Porque además de francófila, Ursula Von der Leyen ha impulsado políticas sociales como la cuota de mujeres en las empresas y el permiso de paternidad. Tiene fama de leal, pero no de dócil.

Por ejemplo, no se puso pañuelo cuando viajó a Arabia Saudí y aunque es conservadora votó a favor del matrimonio homosexual. Europeísta convencida, quiere un ejército común. Sus zonas de sombra; exageró su currículum y está bajo investigación por otorgar contratos de Defensa a asesores externos.

Infatigable, a sus casi 61 años, esta doctora metida a política está acostumbrada a conciliar. Tiene siete hijos y un marido que aunque es aristócrata, se considera de izquierdas.