"Escuchamos un fuerte estruendo, como si hubiera una tormenta muy grande", este es el testimonio de una turista española que estaba cerca del volcán.

Desde el lugar donde están alojados vieron perfectamente como empezaba a salir toda la lava.

La actividad del volcán ha vuelto a la normalidad y sólo emite pequeñas nubes de humo que salen de la boca principal, después de la violenta explosión que provocó la muerte de una persona y dejó a otra herida. Las avionetas continúan sobrevolando la zona para apagar los últimos incendios, pero la emergencia ha concluido y ahora se tendrá que proceder a limpiar la abundante ceniza que ha caído sobre la localidad de Ginostra, en la parte suroeste de la isla y donde sólo se puede acceder por el mar.