El agente Will Kimbro paró a un coche por exceso de velocidad en Summerville, Carolina del Sur, en Estados Unidos. En el vehículo iban dos mujeres de camino al hospital porque una bebé de 12 días se había ahogado al beberse el biberón y había dejado de respirar.

Inmediatamente, el agente de policía cogió a la bebé, llamada Ryleigh y lo apoyó en el regazo de su madre. Comenzó a masajear el pecho de la pequeña hasta que consiguió reactivar su respiración.

Pasó cinco minutos intentando reanimar a la recién nacida, según recoge 'Daily Mail'. "Vamos, nena, llora, llora para mí", decía el agente ansioso por salvarla. Finalmente, Ryleigh volvió a respirar y fue trasladada al hospital. Ya ha sido dada de alta y se encuentra fuera de peligro.

El agente grabó el momento en el que reanimaba a la pequeña y la Oficina del Sheriff del Condado de Berkeley lo ha compartido en Facebook.

Wil Kimbro ha sido premiado con una medalla por su heroica actuación.