Una mujer llamó a la Policía de Sacramento, en California, pero cuando los agentes llegaron se encontraron una lluvia de disparos.

Se investiga si podría tratase de una llamada de una posible víctima de violencia de género, que pedía ayuda para escapar.

El hombre dispara sin parar y acaba matando a una de las agentes de 26 años. Después de 8 horas de tiros el agresor se rindió, tenía varias armas.