Las autoridades italianas no habían autorizado el desembarco de un barco perteneciente a una ONG italiana en la isla de Lampedusa donde habían más de 40 inmigrantes a bordo procedentes de Libia.

La organización no hizo caso de la prohibición política de puertos cerrados a la inmigración y llevó a la isla italiana a 41 inmigrantes que pasaron casi seis horas a bordo porque no se les permitía pisar tierra.

Salvini, enfadado por este desafío de las ONG, avanzó que no permitiría el desembarco, aunque finalmente los inmigrantes bajaron pero por la "incautación penal preventiva" del barco y la investigación abierta contra su tripulación, indican fuentes del Ministerio del Interior. La Guardia de Finanza, policía de fronteras italiana, notificó al capitán del barco humanitario la apertura de dicha investigación por el delito de "fomento de la inmigración irregular".

El ministro de interior, Salvini, acusa a las ONG de ser cómplices del tráfico de seres humanos en Libia, y avanzó que su partido, la Liga, presentará una enmienda con multas de hasta 50.000 euros para quien entre en aguas italianas sin permiso y aumentará las sanciones.

Es la segunda vez que ocurre algo similar en una semana: