El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este viernes que Washington anunciará una "acción recíproca y sustancial" en respuesta a la intención de Francia de crear un impuesto que grave los servicios digitales, es decir, la llamada 'tasa Google'.

"Francia ha aplicado una tasa digital sobre nuestras increíbles compañías tecnológicas estadounidenses. Si alguien les pone impuestos debe ser su país de origen, Estados Unidos", ha dicho, en un mensaje en su cuenta en la red social Twitter. "Anunciaremos dentro de poco una acción recíproca y sustancial ante la estupidez de (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron. Siempre he dicho que el vino estadounidense es mejor que el vino francés", ha agregado.

Posteriormente, ha incidido en la posibilidad de imponer aranceles al vino francés. "Siempre me han gustado más los vinos estadounidenses a los franceses, a pesar de que no bebo vino. Me gusta la pinta que tienen", ha dicho. Asimismo, ha señalado que Francia ha aplicados impuestos "erróneos" a empresas estadounidenses y ha resaltado que ha comunicado a Francia que no lo haga. "Estamos trabajando en eso ahora mismo", ha zanjado.

"Les dije 'No lo hagáis, porque si lo hacéis, voy a aplicar impuestos sobre vuestro vino'", ha relatado, si bien ha manifestado que la citada respuesta que será anunciada "podría ser sobre el vino, podría ser sobre otra cosa", según la agencia de noticias Reuters.

Por su parte, Macron ha insistido en que "la cumbre del G7 será una gran oportunidad para avanzar hacia una fiscalidad universal respecto a las actividades digitales". En su opinión, este asunto "redunda en nuestro interés común, y muestra que hay que seguir trabajando para lograr un acuerdo internacional de gran alcance".

Trump y Macron mantuvieron el 19 de julio una conversación telefónica en la que el norteamericano trasladó al europeo su "preocupación" por su intención de crear la llamada 'tasa Google'.

Macron ya ha anunciado un impuesto por el que gravará con un tres por ciento la cifra de negocio generada en territorio francés por grandes compañías de servicios digitales algo que ya estudian otros países europeos.