La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, ha descartado explorar vías alternativas a su plan del "brexit", como un segundo referéndum, e insistió en renegociar la cláusula sobre Irlanda del Norte, el aspecto más controvertido del acuerdo que tumbó el Parlamento la semana pasada.

En los próximos días, May se reunirá con algunos de los diputados conservadores más euroescépticos y sus socios del norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP) -cuyo veto evitó que se aprobara el texto- para buscar fórmulas que puedan mitigar sus críticas. "Después llevaré las conclusiones de ese diálogo de vuelta a la Unión Europea", detalló la mandataria conservadora.

May compareció en la Cámara de los Comunes, obligada por la oposición, para exponer su "plan B", después del amplio rechazo que sufrió su acuerdo, que fue descartado por un margen de 230 votos.

La única opción para excluir por completo esa variante, argumentó, sería revocar la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa y cancelar el "brexit", algo a lo que no está dispuesta, dado que iría en contra del resultado del referéndum de 2016, en el que el 51,9 % de los votantes optó por abandonar la UE.

Aunque admitió que es posible pedir una extensión del plazo para salir del bloque, alertó de que el resto de países comunitarios podrían negarse. "Es muy improbable que la Unión Europea acepte extender el artículo 50 sin un plan sobre cómo pensamos aprobar un acuerdo", esgrimió.

Tampoco promoverá la convocatoria de un nuevo plebiscito, indicó, al considerar que pondría en riesgo la "cohesión social" y minaría la "fe en la democracia" de los británicos.

Los diputados podrán, sin embargo, presentar enmiendas a esa cláusula, con lo que pueden tratar de forzar al Gobierno a modificar su hoja de ruta.

Mientras continúa la incertidumbre sobre los términos de la futura salida británica de la UE, la primera ministra anunció que eliminará la tasa de 65 libras (75 euros) que tienen que pagar los comunitarios para pedir el "estatus de asentado" que les otorgará el derecho a permanecer en el país tras el "brexit".