Theresa May ha participado este miércoles en su última sesión de preguntas a la primera ministra en el Parlamento británico, donde anunció que seguirá trabajando como diputada, antes de presentar formalmente su dimisión a la reina Isabel II.

La premier conservadora saliente confió en que su sucesor en el cargo, Boris Johnson, hará buen trabajo porque está comprometido con el resultado del referéndum del 23 de junio de 2016, en el que los británicos votaron a favor de salir de la Unión Europea (UE).

Durante el debate, el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, destacó, a pesar de sus diferencias políticas, el sentido del deber demostrado por May en los últimos tres años y confió en que pueda tener momentos más tranquilos.

"Hoy es el último día en el poder para la primera ministra y yo rindo tributo a su sentido del deber público. El servicio público siempre debe ser reconocido. Ser diputado, ministro o ciertamente primer ministro es un honor que lleva consigo una enorme responsabilidad", resaltó.

La sesión estuvo también marcada por el brexit y las mutuas acusaciones sobre la parálisis en que está el Reino Unido al no haber cumplido con el mandato del referéndum de 2016. La dirigente conservadora criticó a Corbyn por haber votado en contra del acuerdo del brexit que negoció con Bruselas y esgrimió que, por eso, debería sentir "vergüenza".