Estados Unidos

Los supervivientes al tiroteo de Uvalde presentan denuncias colectivas tres meses después de la matanza

La matanza en una escuela de Uvalde sigue siendo objeto de controversia tres meses después. Los supervivientes presentan varias denuncias, contra el colegio, la Policía y los fabricantes de armas.

Homenaje con flores a los estudiantes asesinados el pasado 24 de mayo en Uvalde

Homenaje con flores a los estudiantes asesinados el pasado 24 de mayo en Uvalde EFE/Tannen Maury

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El trágico tiroteo que provocó un alumno en una escuela de Uvalde sigue siendo un recuerdo muy doloroso en Estados Unidos, y muy especialmente en Texas, donde, desde entonces, ha habido numerosas protestas, tanto contra el libre uso de armas que existe en el país, como contra la actuación policial aquel día. La gestión policial fue muy criticada por lo mucho que tardaron las fuerzas policiales en entrar para abatir al tirador, que murió mientras estaba atrincherado en una clase junto a varios alumnos.

Ahora, al menos tres familias de niños que lograron sobrevivir al atentado, han presentado varias denuncias por aquel trágico hecho que también estuvo a punto de acabar con la vida de todos ellos. Las denuncias han sido presentadas contra la directora del colegio, el distrito escolar, el jefe de Policía de Uvalde, un teniente que participó en las labores para evitar la matanza, la tienda donde el tirador compró el arma, y, por último, contra el fabricante del gatillo que tenía el fusil del tirador.

Las familias han presentado una demanda colectiva contra todas las personas e instituciones nombradas anteriormente. Su abogada, Stephanie Sherman, asegura que "esta comunidad pobre no estaba protegida de ninguna manera", indicando que "buscamos responsabilidad y daños, y debido a que mis demandantes son jóvenes, tendrán que lidiar con el trauma por lo que pasaron". Las familias piden una cantidad de 100 millones de dólares por "daños físicos y emocionales".

Un tiroteo que conmovió profundamente a Estados Unidos

Esta matanza, que se produjo el pasado 24 de mayo, tuvo un enorme impacto en la sociedad norteamericana. Hasta 21 personas perdieron la vida y otras 18 resultaron heridas, hasta que el tirador fue abatido. El hecho de que las armas sean tan fáciles de comprar en Estados Unidos, levantó tras la matanza un profundo debate sobre la regulación de armas en el país, que sigue siendo objeto de controversia por la facilidad con la que pueden adquirirse.

Ahora, y aunque las restricciones son mayores, el país sigue sumido en una profunda división sobre cómo debe regularse el control de armas, para evitar futuros tiroteos que traigan una desgracia de este calibre. De las tres familias que han presentado la demanda, una es de un niño que fue herido durante el tiroteo y cuyo mejor amigo fue una de las 22 víctimas que padecieron el horror de la cruel matanza en aquel terrible día en la ciudad texana de Uvalde.

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