La quimioterapia en los bebés puede ser mortal

Sobrevive una niña que padecía leucemia sin que su madre la sometiese a quimioterapia cuando era bebé

Al nacer detectaron en el bebé unos bultos sospechosos en la espalda de color azul que, tras una biopsia de la médula ósea, confirmaron que se trataba de un grave caso de leucemia con pocas probabilidades de sobrevivir. La madre de la pequeña rehusó la idea de someterla a un tratamiento de quimioterapia que tampoco ofrecía muchas garantías.

Pia de Jong y su hija Charlotte

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La quimioterapia en los bebés puede ser mortal

Sobrevive una niña que padecía leucemia sin que su madre la sometiese a quimioterapia cuando era bebé

Al nacer detectaron en el bebé unos bultos sospechosos en la espalda de color azul que, tras una biopsia de la médula ósea, confirmaron que se trataba de un grave caso de leucemia con pocas probabilidades de sobrevivir. La madre de la pequeña rehusó la idea de someterla a un tratamiento de quimioterapia que tampoco ofrecía muchas garantías.

"Quédate conmigo" susurró una madre al enterarse de que su hija recién nacida, llamada Charlotte, padecía una raro tipo de leucemia. En estos casos, al bebé se le pone un tratamiento de quimioterapia que puede resultar letal para él a lo que la Pia de Jong, madre de la niña, se opuso.

Cuando la comadrona de un hospital de Ámsterdam limpió a la niña al nacer, se dio cuenta de que en la espalda, al presionar la columna vertebral, aparecía un bulto de color azul. Este hecho fue notificado rápidamente al doctor que procedió a realizarle un biopsia de la médula ósea.

Al recibir los resultados, un oncólogo del hospital citó a los padres a su consulta para notificarle el diagnóstico de la pequeña. "Los resultados confirman lo que ya sospechábamos", señaló el doctor a los padres advirtiéndoles que había pocas probabilidades de que pudiera sobrevivir a la enfermedad.

La única solución consistía en un tratamiento de quimioterapia, muy peligroso para los niños. Para los recién nacidos es tan peligroso que puede ocasionarles la muerte y, si sobreviven, los efectos secundarios pueden ser muy graves como ceguera o infertilidad.

La madre de la pequeña, al conocer la noticia, decidió llevarse al bebé a casa y no someterla a dicho tratamiento puesto que no ofrecía muchas garantías de futuro.

Tras varios checkeos un tiempo después, sorprendentemente, los bultos azules de la niña iban desapareciendo solos. El oncólogo advirtió que era muy pronto para poder hablar de curación total en una niña tan pequeña ya que a las personas adultas se las considera libres de leucemia si no muestran signos de ella en cinco años pero en bebé se desconoce el dato.

Afortunadamente para la familia, poco a poco la pequeña Charlotte fue luchando contra la enfermedad ella sola hasta que finalmente la superó completamente y ahora tiene 17 años.

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