El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llegó este jueves a Osaka para participar en la cumbre del G-20, marcada este año por la guerra comercial entre China y Estados Unidos y las diferencias sobre la lucha contra el cambio climático.

Sánchez aterrizó en el aeropuerto de Kansai pasadas las 19.30 hora local, acompañado de su esposa, Begoña Gómez, y del equipo que le acompaña a esta cumbre. El presidente del Gobierno español asiste a esta reunión en un momento políticamente complicado para él, al no haber logrado aún los apoyos para su investidura. Y estará en Osaka en los días previos a otra cita importante, la que tiene en Bruselas junto al resto de jefes de Estado y de Gobierno de la UE para llegar a un acuerdo sobre el reparto institucional. Se espera por eso que algunos de los encuentros de Sánchez con sus homólogos europeos traten sobre ese asunto.

España asiste al G-20 como país invitado desde 2008, y ésta es la segunda reunión del grupo a la que asiste Sánchez como presidente del Gobierno, después de haber estado en la anterior, celebrada en Buenos Aires el año pasado.

El Gobierno de Sánchez no espera grandes avances en Osaka pero al menos confía en que no se produzcan retrocesos en los dos asuntos más espinosos de este G-20, la lucha contra el cambio climático y el comercio internacional.