Derechos Humanos

Rusia pide la detención del ex preso que filtró los vídeos de las torturas en las cárceles del país

La publicación de dichos vídeos ha generado gran controversia en el país, que ya ha abierto una investigación

Vladimir Putin

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La filtración de vídeos procedentes de las cárceles rusas en las que los presos eran sometidos a abusos y atrocidades ha conmocionado al país y al mundo entero. Sin embargo, a Ministerio del Interior parece no haberle gustado la difusión que estos fragmentos audiovisuales han tenido y no han dudado en solicitar la detención del preso que grabó dichas imágenes.

Serguéi Savélyev es el nombre del expreso que a principios de octubre vio cómo sus imágenes de las torturas cometidas en la prisión del óblast de Sarátov, en la región del Volga, dieron la vuelta al mundo. Unos vídeos que han puesto a éste en el centro de la diana del Ministerio del Interior, que le ha colocado en la lista de personas buscadas por la policía. Aunque no se define el por qué se le busca.

No sólo eso. El Servicio Federal de Prisiones ruso ha despedido al director del lugar y ha abierto su propia investigación por lo ocurrido, no sólo en Saratov, también en otras regiones del país. Incluso el propio Kremlin ha solicitado una investigación seria al respecto.

Todo llega después de la publicación por parte de la web defensora de los derechos humanos Gulagu.net a principios de este octubre de varios vídeos supuestamente filmados en el hospital de tuberculosis nº1 de los Servicios Penitenciarios de Sarátov. En ellos, presos acometían contra otros por orden de las autoridades el penal. Y todo para lograr unas confesiones impulsadas a base de torturas y violaciones.

Sistema basado en el trabajo forzoso y en los abusos sistemáticos

Cabe destacar, además, que Rusia es en proporción el país con más presos de Europa [unos 483.000] y dispone uno de los sistemas penitenciarios más complejos del área. Tanto es así que estos se basan en colonias en las que los reclusos deben trabajar. Una medida desarrollada especialmente a partir de los campos de trabajo forzados del Gulag soviético que se ha convertido en la actualidad en una vía de financiación para los servicios estatales.

Según explicó el fundador de Gulagu.net, en la cultura carcelaria rusa la jerarquía es clara y “quien ha sufrido una violación o a quien han orinado en la cara, cae a lo más bajo del escalafón. Estar cinco o seis años en ese estado rebajado es un infierno”. De hecho, al propio Savélyev le propinaron una paliza nada más llegar al penal. Por eso, una vez éste comenzó a trabajar en los sistemas tecnológicos y de vigilancia de la prisión comenzó a guardar las cintas porque, según afirmó, no podía dormir tranquilo sin hacer algo.

En dichas grabaciones se confirma cómo este tipo de prácticas son un habitual en las cárceles de la región, tal y como señaló el fundador de la ONG, Vladímir Osechkin, a quien el gobierno ruso bloqueó la web el pasado julio y quien ha confirmado a través de mensajes vía Telegram desde su exilio en Francia que la vida de su fuente le preocupa.

Al parecer, tal y como indicó éste, “las fuerzas de seguridad tratan de cerrar la boca al hombre que ayudó al mundo a conocer crímenes de lesa humanidad”. Asimismo, acusa a Vladimir Putin de autorizar la caza de Savélyev. Quien “simplemente”, tal y como afirmó él mismo a la BBC, “guardé y copié aquellos [vídeos] que se supone que había que borrar”. Sin embargo, no lo hizo.

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