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Asesinato

Resuelven la desaparición de una niña de ocho años en 1982 gracias a unas pruebas de ADN

La policía de Columbus ha cerrado el caso gracias a unas muestras de ADN de unos familiares del asesino, Harold Warren Jarrell, y de unos primos terceros de la víctima, Kelly Ann Prosser, quien desapareció cuando volvía de la escuela.

En resumen
  • "Este es un caso que, a lo largo de los años, todo el cuerpo de policía quiso resolver"

La policía de Columbus (Estados Unidos) ha resuelto el caso de la muerte de Kelly Ann Prosser, una niña de ocho años que fue secuestrada y agredida sexualmente el 20 de septiembre de 1982.

Han pasado más de 38 años sin que se haya podido esclarecer los hechos. Kelly Ann Prosser fue secuestrada cuando caminaba de vuelta a casa desde la escuela primaria en el distrito universitario de Columbus. Dos días más tarde de su desaparición, su cuerpo fue hallado en un campo de maíz en el condado de Madison. Sin embargo, gracias a unas pruebas de ADN y a un podcast que rastrea la historia del caso, se ha podido saber que le sucedió a la joven.

El pasado 26 de junio, los agentes de policía de la ciudad del estado de Ohio desvelaron en una rueda de prensa todos los detalles del suceso. "Este es un caso que, a lo largo de los años, todo el cuerpo de policía quiso resolver y es un caso que afectó a todos los integrantes a nivel personal", aseguró el subdirector de policía de Columbus, Greg Bodker, en unas declaraciones recogidas por la cadena de televisión estadounidense 'CNN'.

El asesino de la niña de ocho años fue identificado como Harold Warren Jarrell, quien estuvo en la cárcel en 1977 tras ser condenado por la desaparición de otra menor pero fue liberado en enero de 1982, ocho meses antes de la desaparición de Kelly Ann Prosser, según revela la cadena de televisión.

Los agentes de policía llegaron a la conclusión Harold Warren Jarrell era culpable del asesinato después de llevar a cabo una investigación, en colaboración con una empresa de ADN, que rastreó el árbol genealógico del sospechoso. Jarrell falleció años atrás en Las Vegas pero la policía pudo confirmar el vínculo entre este y Kelly Ann Prosser después de obtener muestras de ADN de los parientes vivos de Jarrell. En el caso de la niña, pudieron establecer conexión gracias al ADN de unos primos terceros.

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