Un monolito de metal alto, plateado y brillante descubierto en el desierto en el sureste de Utah

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Estados Unidos

Se resuelve el misterio de la desaparición del monolito de Utah: cuatro personas lo arrancan y se lo llevan

Parecía un enigma que iba a costar resolver pero cuatro días después se descubre lo que pasó realmente. Un joven fotógrafo inmortalizó el momento en el que un grupo de varias personas se lo lleva durante la noche del pasado viernes en Utah (Estados Unidos).

Misterio resuelto: El monolito del desierto de Utah (Estados Unidos) se lo ha llevado un grupo de cuatro personas durante el pasado viernes por la noche. Al menos esto es lo que dice Ross Bernards, un vecino de la zona que ha asegurado haber sido testigo del suceso. A través de su instagram ha compartido varias fotografías en las que se puede apreciar cómo cuatro chicos participaron en la "misteriosa desaparición" de la estructura plateada.

El encargado de desvelar el enigma es fotógrafo. A través de sus redes sociales ha ilustrado y descrito detalladamente lo que ocurrió esa noche en el desierto de Utah (Estados Unidos). En su relato Ross Bernards confirma que llegaron hasta el lugar tres amigos y él y que durante aproximadamente 2 horas estuvieron solos frente al monolito, contemplando su magnitud y divagando sobre cómo había llegado y quién lo había colocado allí.

Transcurrido ese tiempo comenzaron a escuchar las voces de varias personas "que subían por el cañón. Cuatro chicos doblaron la esquina. Le dieron un par de empujones al monolito hasta que consiguieron volcarlo, inclinándose hacia un lado". Lo curioso de esta historia es que según el fotógrafo, los responsables no tardaron mucho en sacar el monolito de allí "antes de marcharse uno de ellos miró a todos y dijo: "No dejes rastro".

La publicación cuenta con más de 600 comentarios y muchos coinciden en lo mismo: ¿por qué no denunció la desaparición el mismo día?. La respuesta de Ross Bernards es clara "si te preguntas por qué no los detuvimos bien, hicieron bien en sacarlo. Pasamos la noche y al día siguiente caminamos hasta la cima de una colina con vista al área donde vimos al menos 70 coches diferentes y un avión entrando y saliendo. Vehículos aparcados por todas partes en el delicado paisaje desértico. Literalmente, podíamos ver personas que intentaban acercarse al monolito desde todas las direcciones para intentar alcanzarlo, alterando permanentemente el paisaje intacto. La madre naturaleza es una artista, lo mejor es dejarle el arte en libertad".

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