Los cuerpos de los tres montañeros españoles y su guía peruano que murieron este fin de semana a causa de una avalancha en los Andes de Perú fueron rescatados y trasladados hasta la ciudad de Huaraz, capital de la región norteña de Áncash, informaron hoy fuentes oficiales.

Aunque en un primero momento se indicó que su destino era la ciudad de Carhuaz, las autoridades decidieron que sea hasta la morgue del Ministerio Público en Huaraz, una ciudad situada a más de 400 kilómetros al norte de Lima.

Los cuerpos de los fallecidos, identificados por medios locales como los españoles Adrin San Juan Pello, Sergi Porteros Perello y Garard Borrul Regal y el guía peruano Rubén Darío Alva, fueron trasladados por agentes de la Unidad de Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú (PNP) y por miembros de la Asociación de Guías de Montaña del Perú. Según la información brindada en el lugar por fuentes policiales y familiares de las víctimas, las autoridades esperan realizar este martes los trámites que permitan la repatriación de los cuerpos.

Otro montañero español que sobrevivió al accidente, identificado como Paolo Belmonte Calderón, de 26 años, se mantenía hoy en un buen estado tras haber sido ingresado este domingo en una clínica de Huaraz. Un portavoz de la Unidad de Alta Montaña de la PNP explicó que el grupo había coronado este domingo el nevado Mateo, con más de 5.000 metros de altura, cuando fue sorprendido por la avalancha mientras se preparaba para descender.

La Asociación de Guías de Montaña del Perú agregó, en un comunicado, que la avalancha arrastró los cuerpos aproximadamente 200 metros y se presume que el accidente habría ocurrido alrededor del mediodía del domingo. Un equipo de la Unidad de Salvamento y de la Asociación de Guías de Montaña localizó los cuerpos durante la noche del domingo y aunque el guía peruano estaba aún con vida, murió minutos después debido a sus lesiones.

El presidente de la Asociación de Guías de Montaña, Rafael Figueroa, declaró que el peruano fallecido tenía 12 años de experiencia en montañismo.

"El problema es que ahora los glaciares tienen muchas alteraciones por el cambio climático. Antes era más seguro escalar y ahora hay un cambio que sorprende a los guías de montaña", declaró Figueroa a medios peruanos.

En Áncash se encuentra la Cordillera Blanca, una cadena de montañas de los Andes centrales cubierta de nieve, que es una de las regiones predilectas de los montañeros para hacer ascensos a sus picos y practicar deportes de aventura.E