Un grupo de personas ha salvado la vida a un niño de 11 años en una playa al sur de Adelaida (Australia) después de que la arena del agujero que estaba cavando, de más de un metro y medio, se le vino encima. Jordan Spraggs estuvo durante horas cavando un agujero en la arena de Horseshoe Bay, un hoyo que pudo costarle la vida.

El joven cuenta en una entrevista a 9News que sintió hasta tres centrímetros de arena por encima de su cabeza. Darien Bauer, que estaba en la playa en ese momento, trató de calmar a la madre del niño mientras buscaba la manera de ayudarlo a respirar. Alertó a un oficial de policía fuera de servicio, Lenny Carlier, quien se unió a los esfuerzos para salvarle.

La madre del Jordan limpió la arena de su boca y el policía utilizó un trozo de manguera de jardín para que el joven pudiera respirar. El policía pidió a los allí presentes que cavaran desde la parte posterior del agujero hacia el niño y la orilla para no colapsar aún más el agujero. Después de 30 minutos, el niño finalmente fue liberado, para gran alivio de su familia.