El Gobierno de Reino Unido se está planteando recuperar las sanciones contra Irán que fueron retiradas por virtud del acuerdo nuclear firmado en 2015, en respuesta a la captura del petrolero británico 'Stena Impero' en el estrecho de Ormuz por parte de la República Islámica, según ha avanzado 'The Telegraph'.

El diario británico apunta que el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, anunciará un paquete de medidas punitivas contra Irán, tanto diplomáticas como económicas. En un paso más, incluso podría pedir a la ONU y la UE que reactiven sus sanciones contra Irán, que también fueron retiradas por el acuerdo nuclear, de acuerdo con 'The Telegraph'.

"Vamos a considerar una serie de opciones", ha dicho este domingo el ministro 'junior' de Defensa, Tobias Ellwood, preguntado sobre la reactivación de las sanciones contra Irán en Sky News. "Hablaremos con nuestros colegas y nuestros socios internacionales para ver qué se puede hacer", ha añadido.

Reino Unido es uno de los firmantes del acuerdo nuclear alcanzado en 2015 por las principales potencias mundiales e Irán, por virtud del cual el régimen de los ayatolás se compromete a limitar el desarrollo militar de su industria atómica a cambio de la retirada progresiva de las sanciones internacionales.

Estados Unidos abandonó el acuerdo nuclear alegando un supuesto incumplimiento por parte de Irán. Los demás firmantes --Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China- se comprometieron a mantenerlo vivo, si bien la recuperación de las sanciones británicas podría minar este objetivo.

Ellwood ha subrayado que en estos momentos "lo más importante" es lograr una solución para el 'Stena Impero', así como "garantizar que otros barcos de bandera británica operan de forma segura en esas aguas para después mirar el cuadro completo", en alusión a la situación en el golfo Pérsico.

Reino Unido ya ha enviado una carta al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y al Consejo de Seguridad de la ONU en la que informa sobre la captura del 'Stena Impero', asegurando que se trata de "una interferencia ilegal" por parte de las autoridades iraníes.

"El barco estaba ejerciendo el legítimo derecho de paso en tránsito por un estrecho internacional, conforme al Derecho Internacional", según el cual "el derecho de paso no debe ser impedido, por lo que la acción de Irán constituye una interferencia ilegal", sostiene Reino Unido en la carta, a la que ha tenido acceso la agencia de noticias Reuters.

El Ejecutivo de Theresa May ha asegurado que su prioridad es "reducir la tensión" porque no busca una confrontación con Irán, si bien ha apostillado que "las tensiones actuales son extremadamente preocupantes". "Es inaceptable y sumamente peligroso amenazar a los buques que realizan sus actividades legítimas", ha aseverado.