Afganistán

Qué ha sido de Sharbat Gula, la niña afgana que protagonizó la icónica portada de 'National Geographic' en 1985

Sharbat Gula protagonizó una portada de 'National Geographic' en 1985 y, desde entonces, la imagen de la niña de ojos verdes ha dado la vuelta al mundo. Con la caída de Afganistán y el ascenso de los talibanes son muchos los que se preguntan qué ha sido de ella.

Pakistán, 1984. Sharbat Gula, la niña afgana

Steve McCurry / National Geographic Las mejores fotos de los 125 años de National Geographic

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Sharbat Gula fue fotografiada por Steve McCurry en un campo de refugiados de Pakistán cuando solo tenía 12 años, según las estimaciones aunque ni ella misma los sabe con certeza. Era una niña afgana que, sin saberlo en ese momento, protagonizaría una de las imágenes más famosas sobre refugiados. De ojos verdes y mirada profunda, la pequeña conquistó al mundo con la portada de junio de 1985 de 'National Geographic'.

Tras 20 años de guerra en Afganistán, los talibanes han tomado el control de la mayor parte del país, imponiendo de nuevo la sharia y, presumiblemente, acabando con los pocos derechos que las mujeres habían podido conseguir en uno de los peores países del mundo para ser mujer. En este punto, son muchos los que se preguntan qué ha sido de Sharbat Gula, quien en el momento de la icónica fotografía estaba en Pakistán, uno de los países que tradicionalmente ha recibido refugiados afganos, debido a su cercanía.

Después los fotógrafos de 'National Geographic' la estuvieron buscando durante años, hasta que 17 años después dieron de nuevo con ella y un forense del FBI verificó su identidad gracias al estudio del iris de sus ojos. La fotografía que se publicó en la revista era la primera que le habían hecho en toda su vida y hasta 17 años después no le hicieron otra. En 2012 esta mujer pashto tenía 3 hijas y seguía viviendo en Pakistán junto a su marido.

Problemas con la justicia

En 2016 Sharbat Gula, volvió a ser noticia, pero porque fue detenida por llevar documentos falsos. Justificó que lo hizo para poder educar a sus cuatro hijos, puesto que tuvo uno más, para vender su casa, cosas que no eran posibles sin una tarjeta que la identificara. La llevaron a la cárcel unos días, contrajo hepatitis C y la deportaron a Afganistán, donde fue acogida por Ashraf Ghani, el presidente que huyó el domingo del país, quien le prometió apoyo financiero y una casa en Kabul.

Ahora la situación de la mujer es una incógnita puesto que hace años que no se ha seguido su vida y la última información que hay sobre ella es que estaba en Kabul, ciudad recientemente tomada por los talibanes.

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