Desde que se celebrara el referéndum del 'brexit' en Reino Unido han pasado tres años. El 31 de octubre es la fecha señalada para romper definitivamente el acuerdo con la Unión Europea a no ser que el nuevo jefe del Gobierno, puesto que se disputan los conservadores Boris Johson y Jeremy Hunt, pida una nueva prórroga a Bruselas para renegociar el acuerdo de salida y que el Parlamento lo apruebe o cancele.

La opción de cambiar los términos del pacto se antoja remota después de que los Veintisiete reiteraran su negativa a reabrir las negociaciones con el nuevo primer ministro. Johnson, a la cabeza de todas las encuestas para ser jefe de Estado, ha dejado clara su voluntad de que el Reino Unido salga del bloque comunitario el 31 de octubre tal y como estaba previsto, con o sin pacto con los Veintisiete.

Boris Johnson piensa que "si el Reino Unido muestra que está dispuesto a salir sin acuerdo demuestra que es un negociador más duro y eso ayudará a que la Unión Europea varíe su posición actual".

Si el Reino Unido sale sin un tratado quiere decir que no existirá ningún tipo de periodo de transición ni pacto previo que mitigue el efecto de romper con los acuerdos e instituciones comunitarias. El país saldría automáticamente del mercado único y de la unión aduanera, acuerdos diseñados para promover y ayudar al comercio entre miembros de la Unión Europea y para eliminar los controles y aranceles.

Según los términos que negoció Theresa May con Bruselas, habría un periodo de transición de 21 meses desde la salida efectiva de Reino Unido durante el cual el país mantendría parte de su estatus mientras ambas partes negociaban un acuerdo comercial.