Putin se entrevistará con el presidente italiano, Sergio Matarella, y con el primer ministro, Giuseppe Conte, tras lo cual ambos ofrecerán una conferencia de prensa conjunta, en la primera visita que hace a Italia desde 2015. Según la Presidencia rusa, Putin abordará con los dirigentes italianos "asuntos clave" de la cooperación bilateral en los ámbitos político, comercial, económico, cultural y humanitario, así como temas de actualidad internacional y regional. Un capítulo aparte son las sanciones europeas contra Moscú por la anexión de Crimea y su papel en la guerra del este de Ucrania.

En el pasado Foro Económico de San Petersburgo, durante una reunión con los responsables de las principales agencias de noticias del mundo, Putin agradeció a las autoridades italianas su "deseo de hallar vías para mejorar" los contactos entre Rusia y la Unión Europea. La visita del jefe del Kremlin a Italia, que se produce después de la visita que realizó Conte a Rusia en octubre de 2018, comenzará con la audiencia papal en el Vaticano, donde el papa Francisco volverá a abordar sus preocupaciones por la situación en Siria y el conflicto en Ucrania. Será el tercer encuentro entre ambos después de los que mantuvieron el 25 de noviembre de 2013 y el del 10 de junio de 2015, cuando se reunieron durante unos 50 minutos y en el que el pontífice transmitió a Putin la necesidad de conseguir la paz en Ucrania.

Parece descartarse, aunque es siempre una de las cuestiones más esperadas, la posibilidad de que el mandatario ruso invite al papa a Rusia, un evento histórico pues ningún pontífice ha visitado el país, ya que tendría que contar con la autorización de la Iglesia ortodoxa rusa, aún muy reticente. La visita de Putin se produce en vísperas de los encuentros que mantendrá el papa con delegados de la Iglesia greco-católica ucraniana, encabezados por el arzobispo mayor, Sviatoslav Shevchuk.