Italia conmemora el primer aniversario del derrumbe del puente de Morandi en Génova. Murieron 43 personas, 600 se quedaron si casa y dejó en evidencia un problema en las infraestructuras italianas.

Ese día, en Génova había una fuerte tormenta. A las 11.36 de la mañana, unos 200 metros del puente se vinieron abajo. La demolición de lo que queda del puente no terminará hasta septiembre, cuando se retiren los últimos escombros y tendrán que esperar casi un año y medio para ver un nuevo puente.

Este derrumbe será recordado como uno de los mayores desastres de la ingeniería moderna en Italia. La investigación continua abierta para determinar las causas del desplome.