Un Tribunal de Rhode Island (Estados Unidos) ha condenado a un pedófilo a 260 años de cárcel por abusar sexualmente de un bebé recién nacido y de varios niños. Thomas Goodman, de 45 años, se desmayó y cayó sobre la mesa al conocer la sentencia.

Thomas llegó unos minutos más tarde y se quedó aturdido cuando el juez McConnell le entregó ocho condenas de 30 años y un período de 20 años, todos los cuales se cumplirán de manera consecutiva. El juez considera que son unos delitos con una "depravación que va más allá de la comprensión".

Según la revista Providence Journal, el condenado se había grabado realizando tocamientos al bebé desde que tenía tres semanas hasta los 18 meses. Realizó miles de vídeos de él mismo abusando del pequeño, así como otras dos niñas de seis y 12 años, y las compartió en la red para que otros pervertidos las vieran.

Thomas Goodman fue detenido en mayo de 2018 cuando su teléfono fue confiscado por los jefes de la compañía de seguridad donde trabajaba al incumplir una regla que prohíbe a los empleados usar teléfonos mientras trabajan. Los jefes descubrieron su alijo de pornografía infantil y entregaron el dispositivo a las autoridades.

Durante una redada posterior, la policía estableció que Goodman estaba en posesión de alrededor de 7.800 imágenes de abuso y 370 vídeos de pornografía infantil.

Goodman admitió ocho cargos de producción de pornografía infantil y un cargo de posesión de pornografía infantil. El fiscal Lee Vilker dijo que los crímenes de Thomas Goodman eran "por mucho los peores" a los que se había enfrentado.