El pleno del Parlamento Europeo reclamó a las autoridades estadounidenses que retiren la decisión provisional de imponer aranceles extraordinarios sobre las aceitunas de mesa españolas, al considerar que sus subsidios entorpecen la libre competencia.

La decisión del Gobierno de EEUU, el primer comprador mundial de aceituna de mesa española, entró en vigor el pasado mes de enero y la medida supone un aumento del 17,13% del arancel a la aceituna de mesa española que se suma al anterior del 4,43%.

En una demanda apoyada ampliamente por los grandes grupos políticos del hemiciclo europeo, que fue aprobada por mayoría a mano alzada, se reclama asimismo a la Comisión Europea que no deje de prestar apoyo a las empresas del sector, mayoritariamente andaluzas.

En ese acompañamiento durante el proceso negociador con EEUU, se "solicita" al Ejecutivo comunitario que "brinde su firme apoyo y un asesoramiento claro al sector oleícola español" y que "conjugue sus esfuerzos con los de las autoridades españolas y el sector oleícola nacional y que siga intercambiando toda la información pertinente con las autoridades estadounidenses al objeto de evitar la imposición de cualquier medida injustificada".

La propia comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, explicó que está en contacto tanto con el Gobierno español como con las autoridades andaluzas. También Malmstrom se adelantó a otra de las demandas de los eurodiputados y confirmó en el pleno de la Eurocámara que no descarta como último recurso recurrir ante la Organización Mundial del Comercio para frenar el veto de EEUU a las aceitunas de mesa españolas.

"Seguiremos presionando al Gobierno estadounidense para evitar los ataques al subsidio y si no tiene efecto entonces analizaremos las opciones jurídicas, incluyendo acciones ante la OMC", explicó. Malmstrom señaló que "la CE es consciente de la importancia de este caso tanto en cuanto al impacto económico como por su importancia sistémica, al apuntar directamente al sistema de ayudas de la PAC".

La comisaria, defendió que ni incurren las subvenciones en competencia desleal ni tampoco vulneran las reglas de la OMC, y recordó que también está ejerciendo presión sobre la Administración de EEUU su colega de Agricultura, Phil Hogan.