Una osa polar se ha trasladado desde el Ártico hasta la ciudad de Norilsk, en el norte de Siberia, en busca de comida. En este vídeo se la puede ver exhausta paseando por la ciudad congelada e intentando mantenerse en pie pese al cansancio.

Un experto local en vida silvestre cree que el animal tenía un problema de visión y no paraba de llorar. Es solo una muestra más de los efectos que el cambio climático está provocando en el planeta.

Muchos curiosos trataron de acercarse para fotografiar al animal mientras la policía les pedía prudencia. Aún no está claro qué pasos seguirán las autoridades para que el animal se recupere.