Las autoridades bangladesíes elevaron a 25 el número de muertos por el incendio desatado el jueves en un rascacielos de Dacca, en el que también resultaron heridas al menos 73 personas, suceso que ha hecho recordar al que en febrero costó la vida a unas 70 personas en una tragedia similar en esa ciudad.

El comisario adjunto de Policía del área donde tuvo lugar el suceso, Mustak Ahmed, afirmó que 24 de los 25 cuerpos hallados hasta ahora en el edificio, que alberga decenas de oficinas, ya han sido entregados a sus familias. Las autoridades continúan las labores de búsqueda en el rascacielos, dijo el inspector de bomberos Mahfuz Riben, por lo que el número de víctimas todavía podría aumentar.

El fuego se desató en el edificio sobre las 12.50 del jueves, hora local (06.50 GMT), en uno de los pisos inferiores del rascacielos. En los primeros momentos del incendio, mucha gente quedó atrapada en el edificio y varias personas fallecieron tras caer al vacío intentando escapar a las llamas y al humo.

El siniestro se produce más de un mes después de que el pasado 20 de febrero se desatara un masivo incendio en el casco antiguo de Dacca que arrasó casi por completo siete edificios, y dejó a su paso al menos 70 muertos y 55 heridos. El fuego, que se prolongó nueve horas, volvió a sacar a la luz las precarias condiciones de seguridad en el país. Bangladesh ha estado durante años bajo el escrutinio por sus precarias condiciones en lo que a seguridad industrial se refiere, con pobres instalaciones de bajo costo susceptibles de sufrir incendios y derrumbes.