Un pueblo entero, Partinico, en Palermo, se encontró en la iglesia de María Santissima degli Agonizzanti para dar el último adiós a Francesco Provenzano, un menor de 13 años que falleció el viernes pasado en un accidente de coche.

El niño iba en el coche con su padre y su hermano, de nueve años, quien aún se debate entre la vida y la muerte en el hospital de Villa Sofía. El padre, Fabio, perdió el control del vehículo por ir grabando un vídeo en directo de Facebook y sufrió un accidente que se cobró con la vida de su hijo mayor.

El padre también ha sido hospitalizado pero, según los médicos, su vida no corre peligro. Su hijo menor se encuentra en coma y podría haber sufrido daños cerebrales irreversibles.

Las causas de accidente aún están por aclararse. Según han informado los investigadores, hay un vídeo grabado por Fabio y publicado en Facebook (que luego fue retirado) a bordo del coche y que pudo haberse realizado justo en el momento de la trágica caída. En la secuencia se puede escuchar el rugido del motor y un primer plano de la cara Fabio y, de repente, la pantalla se vuelve negra.