Imagen de archivo: camas en un hospital de campaña

Publicidad

Coronavirus

Muere un bebé prematuro de dos días en Sudáfrica, una de las víctimas más jóvenes del coronavirus

El Ministerio de Salud del país anunció el fallecimiento del recién nacido, que dio positivo en la prueba del coronavirus y que tuvo dificultades pulmonares después de su nacimiento.

En resumen

  • Los problemas planteados por el coronavirus se veían acrecentados por su condición prematura

Un bebé prematuro, de tan solo dos días de vida, ha fallecido en Sudáfrica a causa del coronavirus. De acuerdo con los últimos datos oficiales, supone una de las muertes más tempranas registradas en el mundo.

El presidente del país, Cyril Ramaphosa, anunció el pasado jueves que, tanto la madre como el bebé habían dado positivo en las pruebas del coronavirus. “Desgraciadamente hemos registrado el primer fallecimiento neonatal relacionado con el coronavirus. El bebé tenía 2 días y nació prematuramente. El bebé tenía dificultades pulmonares que requirieron apoyo por ventilación (pulmonar) inmediatamente después de su nacimiento”, explicó el Ministerio de Salud sudafricano en un comunicado.

El bebé fallecido es la víctima mortal más joven registrada en Sudáfrica por el coronavirus. En el caso de este bebé sudafricano, los problemas planteados por la enfermedad se veían acrecentados por su condición prematura.

Sudáfrica es el país más golpeado por la pandemia de toda África con 18.003 casos y 339 fallecidos. En todo el continente hay casi 95.000 casos, con menos de 3.000 muertos.

Pese a las duras medidas de confinamiento impuestas de forma temprana, la lenta desescalada actual y la estrategia de salir a hacer test masivos, Sudáfrica está experimentando esta semana una aceleración de la epidemia, con cifras cercanas al millar de casos nuevos cada día, que se concentran, sobre todo, en la región del Cabo Occidental (donde se encuentra Ciudad del Cabo).

En general, África no está viviendo los aumentos explosivos de los contagios que se vieron en Europa y Estados Unidos, gracias en gran medida a las reacciones rápidas y drásticas de la mayoría de países del continente, sabedores de la fragilidad de sus sistemas de salud.

Publicidad