Una cámara de seguridad captó el momento en que dos de los terroristas suicidas de Sri Lanka suben en el ascensor de un hotel y entran en la cafetería llena de personas desayunando. Allí, hacen estallar sus mochilas cargadas de explosivos.

El presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, ha solicitado al jefe de la Policía y al ministro de Defensa que presenten su dimisión tras los atentados que acabaron con la vida de al menos 359 personas el Domingo de Resurrección, según han contado a Reuters dos fuentes cercanas a la Presidencia.

Las fuentes han pedido mantener su identidad en el anonimato por tratarse de un tema delicado en un momento en que se está hablando de fallos de gestión en materia de Inteligencia por parte del Gobierno ceilandés.

El anuncio ha tenido lugar horas después de que saliera a la luz que los servicios de Inteligencia de Sri Lanka fueran avisados del riesgo de que se produjera un ataque islamista de forma inminente, horas antes de la cadena de explosiones que tuvo lugar el Domingo de Resurrección contra iglesias cristianas y hoteles de lujo de Colombo y otras ciudades.

Sirisena ha subrayado que tomará medidas severas contra aquellos que no actuaron tras las advertencias de los agentes de Inteligencia de India, que comunicaron que habían detectado amenazas específicas contra iglesias cristianas.